30 de diciembre de 2007

MORALEJA KOMO PARA NO ACABAR



Fenómeno jodido esto de lo subte. Enredado y contradictorio. Un mar de microestrategias ke se refunden en ese magma inescrutable ke son los mini circuitos underground locales, cada uno kon sus propias y distintas metas y kon sus particulares visiones sobre el fenómeno. Crisol de danzas sobre arenas movedizas, equilibrios precarios, vanguardias desorganizadas y logros a medias. Pero, sobre todo, cada uno kon sus traumas, sus ilusiones, sus resentimientos, sueños, komo también celos y necedad. Quedarán flotando por siempre en el ambiente de los debates, todos esos postulados e iniciativas por una identidad o por tratar de darle un cariz ‘original’ a nuestra obra musical. O tal vez se dediken a buskar en la política partidista y limitante (he dicho “limitante” no “militante”), las soluciones a nuestros dilemas y confusiones.
Hegel hablaba de la muerte del arte por exceso de espíritu. Pero a pesar de todo, pese al exacerbado cientifismo de nuestra época, la música, la literatura, esos lenguajes ke ciertos filósofos tachan de vagos y subjetivos , siguen siendo el camino por donde transitan y transitarán todos aquellos comprometidos kon un arte ke -como dijo Mariátegui- no adule ni corteje el gusto mediocre de los burgueses.
Esta no es solo una pelea contra el sistema, el estado y su falsa cultura, la Industria, el arte en masa, los medios de comunicación dirigidos (o medios de “dominación de masas”), el éxito de la mentira o lo inauténtico. Esto es también una pelea contra todo akello ke está haciendo del hombre un ser insensible, despersonalizado, incapaz de reaccionar y de responder. Una pelea contra todo akello ke, inclusive, está acabando, komo dijo Bookchin, con “el espíritu mismo de la rebeldía, el único capaz de promover un cambio social en el planeta”. Al final, sea la estrategia o las tácticas ke se utilicen, lo importante es continuar, y no dejar ke nos metan la yukáza y terminar en cuatro patas como tantos otros ke, kon sus posiciones dulzonas y complacientes, contribuyen a mantener a la gente adormecida, ‘entretenida’ y en el más completo de los limbos ideológicos... Y pensar ke ese papel solo le correspondía a la religión. [Los sumergidos pasos del amor. pág. 342, 343]

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