18 de mayo de 2008

La ciencia musical de Rafo Ráez

Desde que inició su carrera a finales de los ochenta, se considera un artista aventurero, un borderline que no le teme al peligro, por su vocación perpetua de andar husmeando por entre las bisagras de los más disímiles géneros musicales.

Blindado por esta tesis egocéntrica y unilateral, establece una diferencia —académica, categórica y científica— entre él y algunos músicos peruanos, a quienes critica con dureza en ciertos tramos de esta entrevista que incita a la polémica. No se espera menos de Rafo Ráez.





Por Rubén Barcelli Suárez (El Comercio)

¿Es verdad que no pudiste grabar tu primer disco debido al ‘paquetazo’ de 1987?
Sí, claro. La banda se llamaba —y se llama— “Se busca”. Cuando teníamos la plata para grabar dos canciones y editar un 45 el dinero se “disolvió”. Sin embargo, pese a esa experiencia, no me siento identificado con la década de los ochenta. Acababa de salir del colegio, no tenía ni 20 años. Todas las experiencias que me formaron ocurrieron en los noventa. “Se busca” es un grupo ochenta, pero no es ‘mi’ grupo, pero es una banda que ha tenido la vitalidad de continuar gracias a que la gente sigue pidiendo sus canciones. En todo caso esa experiencia me sirvió para saber qué era lo que quería.


¿La de los noventa fue tu década?
Así es. Recién en los noventa encontré mi estilo y sentí que encajaba con algo que estaban haciendo los demás. Recuerdo que en los ochenta Eutanasia quería hacer ‘electrohippie’, una mezcla de punk con hippie, algo que a nadie le parecía. Luego, en los noventa, apareció Nirvana y todo cambió.

Entraste a San Marcos para estudiar Comunicaciones, pero te cambiaste a Antropología por una mujer
Ella se trasladaba de Comunicaciones a Antropología y me convenció de que era una buena idea. No me arrepiento de haberlo seguido.

¿Por qué fue un consejo?
Porque sino sería periodista. Y sería el típico fiscalizador. En cambio, como músico y artista lo que hago son propuestas. No tengo nada con que la gente que haga preguntas, con tal que las haga porque realmente quiere saber la respuesta. Muchas vences las preguntas las hace el jefe del periodista y no el mismo reportero. Digamos que el mercado decide las preguntas.

¿Empezaste haciendo punk?
No, mi primer grupo fue de progresivo. Se llamaba “Ráez”. Mi debut fue ante 800 personas en el cine Salamanca —que actualmente es un Plaza Vea— cuando todavía estaba en el colegio. Luego, los responsables de que grabara mi primer trabajo como solista fueron Daniel F y Pancho Muller, quienes trabajaron en la consola y yo en los demás instrumentos. La grabación del disco demoró desde el 91 hasta el 94, debido a que yo estaba estudiando.

¿Por qué seguiste estudiando si ya habías empezado a tocar?
Es que me gusta tanto la ciencia como el arte. Ambas tienen la característica de hacer preguntas, responderlas y plantearse nuevas preguntas, a diferencia de la religión que te da ‘la’ respuesta final. La ciencia y el arte continúan en el camino de las preguntas.

Tu carrera se ha caracterizado por la experimentación constante, ¿será que andas en busca de nuevas preguntas en la música?
Claro. Alguna gente como Wicho, por ejemplo, cree que no hay nada nuevo bajo el sol en la música. Yo no estoy de acuerdo. Yo encuentro cosas nuevas en mis discos cada vez que los escucho, cosas que nadie más ha hecho. Probablemente Wicho diga eso porque a él le gusta ser repetitivo, pero no creo que ese sea el deber de un artista. Este es muy es muy parecido al deber de un científico, es decir, investigar. Claro que en el proceso va a cometer algunos errores, como todo científico que respetemos como Albert Einstein, quien alguna vez se ha equivocado. Decir Einstein no es decir infalible. Se equivocó también, pero cumplió con su deber de científico que era arriesgarse a ir más allá. Actualmente existe mucha publicidad y respeto para aquellos que siempre hacen lo mismo. Y creo que aquella es una virtud campesina. Admiro que las sociedades campesinas, en su defensa de sus valores, siempre hagan lo mismo. Pero creo que si uno vive en una ciudad y es un ser de ciudad hacer siempre lo mismo solo puede ser el resultado de una holgazanería mental y de una cobardía, a veces. El ser de ciudad es un ser en evolución y en riesgo.

¿Esa es tu opinión sobre artistas como Mar de Copas, TK o Pedro Suárez-Vértiz?
No creo que Wicho ni TK sean artistas. No creo que se merezcan llamarse artistas. Son cantantes. No son ni científicos ni artistas. Son sencillamente folkloristas urbanos. Artesanos, buenos artesanos, incluso, pero creo que están muy lejos de merecerse el calificativo de artistas. Sin embargo, —y esta es una ley muy importante de la vida— no significa que en algún momento no hayan hecho una obra de arte, como por ejemplo “Suna”. Pero lo mismo vas a encontrar en los retablistas ayacuchanos. Ambos trabajan con la falta de riesgo propia del campesino, siempre arriesgando lo mínimo y produciendo lo máximo, como Mar de Copas o como TK. Y en una de esas hacen algo muy bueno, como los retablistas ayacuchanos, y eso lo encuentras en todos los folkloristas del mundo. Por eso nunca me ha gustado Bob Dylan, porque no creo que sea un artista que vaya un poco más allá. Sin embargo, me gusta una o dos canciones de él, que realmente adoro como “Like a Rolling Stone”. Tal vez por eso me gusta más Paul McCartney, quien siempre es insoportable porque hace cosas que no nos gustan, pero que nos sorprenden. Es uno de los investigadores más valientes de la historia del rock. Pero los ‘campesinos’ lo han acusado de tener una mentalidad muy abierta. ¿Quién está más cerca de Picasso, Dylan o McCartney? McCartney pues. Dylan está más cerca de Andy Warhol, es decir, de hacer una cosa y repetirla siempre.

¿Cuál es tu mejor disco y cuál es el peor?
“Camisa” me parece un disco genial. El disco en donde no me gusta cómo he cantado es en “Pez de Fango”, que hice con José Watanabe. Me parece que hay mucha preocupación por la pronunciación, y para cantar la cosa tiene que fluir. Siento que es un disco más científico que artístico. Es una búsqueda más cerebral. El resto son todos artísticos.

4 comentarios:

alfred_fau dijo...

CUANDO RAFO RAEZ PARA FUMADO HASTA PARA HACER SUS ENTREVISTAS, STA LOCO, QUE SE CREE ESTE DISKE MUSICO-CIENTIFICO, A KIEN LE HA GANADO, SI NUNCA AH SOBRESALIDO EN LA ESCENA LOCAL Y DICE Q MAR D COPAS Y TK NUNCA HAN SONADO Y SON MEDIOCRES Y NO APORTAN NADA AL ROCK PERUANO, PERO ENTONCES Q SE PREGUNTE 1RO Q APORTO EL AL ROCK PERUANO.... TODOS SUS DISCOS SON CAGONES Y NO TIENEN NADA NOVEDOSO.. ES UN POBRE DIABLO..

aĸroвoт™ dijo...

Y a quién le has ganado TU para criticar a Rafo Raez esto sólo es su opinión y así como LA TUYA, se respeta

Ju4nC4 dijo...

grande Rafo!! un artista en toda la interpretación de la palabra.

Gonzalo Del Rosario dijo...

rAFO!!!!!!!!